En un día como hoy, Día Internacional de la Mujer, me gustaría recordar las palabras del sociólogo Charles Fourier (me acaban de regalar el libro de Felipe Pigna Mujeres tenían que ser) con las que afirma que "los progresos sociales y cambios de época se operan en proporción al progreso de las mujeres hacia la libertad". A pesar de haber jugado (y seguir jugando) un importante papel en la historia y en la sociedad, a las mujeres siempre se las ha relegado a un segundo plano o, peor aún, se las ha olvidado. Sea cual sea su rol y desde que 'plataforma' puedan ejercerlo, mi más sincero respeto y admiración para todas aquellas mujeres que siguen rompiendo moldes y siguen resistiéndose a lo que se les pretende imponer. No sólo hoy, sino los 365 días del año.
Dicen que las ranas van saltando de charca en charca buscando el mejor lugar para recitar sus 'serenatas’ de media noche. Este blog pretende dar rienda suelta a esta incontinencia verborreica nocturna. Un cajón desastre de sensaciones, pensamientos, historias cotidianas y locuras que responde al puro ejercicio hedonista de escribir y compartir unos textos sin orden, mesura ni grandes pretensiones.
jueves, 8 de marzo de 2012
365 días 8 de marzo
En un día como hoy, Día Internacional de la Mujer, me gustaría recordar las palabras del sociólogo Charles Fourier (me acaban de regalar el libro de Felipe Pigna Mujeres tenían que ser) con las que afirma que "los progresos sociales y cambios de época se operan en proporción al progreso de las mujeres hacia la libertad". A pesar de haber jugado (y seguir jugando) un importante papel en la historia y en la sociedad, a las mujeres siempre se las ha relegado a un segundo plano o, peor aún, se las ha olvidado. Sea cual sea su rol y desde que 'plataforma' puedan ejercerlo, mi más sincero respeto y admiración para todas aquellas mujeres que siguen rompiendo moldes y siguen resistiéndose a lo que se les pretende imponer. No sólo hoy, sino los 365 días del año.
miércoles, 7 de marzo de 2012
E.T. dijo "mi casa" y no supo a dónde dirigir el dedo
Últimamente me viene demasiado a menudo a la memoria una de las escenas más famosas del séptimo arte. Recuerdo entrañablemente a mi hermana mayor llevándome a la sala del cine. La cola para entrar era interminable. Tenía 8 años, estaba entusiasmada y orgullosa de ir de su mano. Después de haberme colado ilegalmente en la de Tiburón (causándome pesadillas durante todo un año) y tener autoilusiones aéreas con Superman, ésta fue la primera película que me hizo llorar. Y no soy de lágrima fácil.
miércoles, 29 de febrero de 2012
29 de febrero ¿Un día raro?
Hoy, día lluvioso, me he levantado con una sensación rara. Sería inútil intentar explicar en qué sentido, pero las energías de este 29 de febrero -que sólo se digna a aparecer cada cuatro años- me están haciendo vivirlo de manera especial.
martes, 14 de febrero de 2012
Cóctel hormolotov
Buzzzzzz, buzzzzz, buzzzzzz…. son las 7 de la mañana, impertinente y brusca manera de avisar a Laura que es hora de levantarse para no llegar tarde al trabajo. Sin apenas fuerza, sin ser consciente, eleva su brazo izquierdo automáticamente para activar el snooze (sueñecito). “Cinco minutitos más, cinco minutitos más”. Se da media vuelta, se tapa con la sábana hasta la nariz y adopta una solvente posición fetal. Esta noche no ha dormido bien, parece como si su cuerpo estuviera inquieto, como si le estuviera advirtiendo de algo que no le va a gustar.
viernes, 3 de febrero de 2012
Arte como antídoto al olvido
Aún corriendo el riesgo u orgullo de ‘tacharme’ de feminista (no me
gustan las etiquetas), tengo que admitir que el hecho de que el Museo de Arte
Moderno de Medellín (MAMM) dedicara por completo sus instalaciones a una
artista me EMOCIONÓ profundamente. Estamos acostumbradas a que pintoras de la
talla de Frida Khalo, Tamara de Lempicka
o Georgia O’Keeffe tengan ese lugar privilegiado en el mundo del arte, pero
raramente te encuentras con un museo (o un curador/a) que apueste firmemente
por una mujer.
jueves, 17 de noviembre de 2011
Un dilema entre árboles...
Érase una vez un parque nacional argentino donde el Alerce era el rey. Alto, rojizo, derecho y con una robustez a prueba de agentes putrefactos, era la envidia del lugar. Adorado por sus propiedades medicinales, divisaba a todos sus convecinos y convecinas desde su cumbre. No por nada cuenta con el honor de ser el árbol más alto del cono sur, el más protegido y de los más longevos del planeta. Es el más sabio, el más respetado.
miércoles, 16 de noviembre de 2011
Hasta que se agota
Cuando estuve en Buenos Aires fui a ver una obra de danza de Fabiana
Capriotti en el Camarín de las Musas. Lugar, por cierto, que recomiendo si se
quiere ir a ver propuestas culturales alternativas (y a mejor precio) de las
que ofrece la amplia programación oficial de la capital.
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